Conozca al
Dr. Richard Baker
El Dr. Baker ha ejercido la odontología durante más de 40 años, y su visión y pasión por esta profesión se han traducido en una atención verdaderamente excepcional para cada paciente que atiende. Es un auténtico solucionador de problemas que trabaja de cerca con cada persona, ofreciendo soluciones de vanguardia con un trato personal. Si desea saber más sobre él, siga leyendo.
¿Por qué decidió ser dentista?
El padre del Dr. Baker era ortodoncista, y desde muy joven comenzó a trabajar para él, ayudando en el laboratorio. Esta experiencia directa en el campo de la salud bucal despertó en él una curiosidad que lo acompañaría toda la vida, y con los años terminó siguiendo un camino similar. De hecho, trabajó de noche realizando análisis de sangre de emergencia en un hospital del centro de la ciudad para poder pagar la escuela de odontología y graduarse sin deudas pendientes. Esto le permitió abrir su propio consultorio dental de inmediato, ¡y el resto es historia!
¿Dónde estudió odontología?
Después de estudiar en Utah State University, el Dr. Baker obtuvo su título de Doctor en Cirugía Dental en Case Western Reserve University, en Cleveland, donde se graduó en 1977. Desde entonces, ha completado numerosos cursos de educación continua para mantenerse al día con las nuevas herramientas y técnicas de la odontología, con énfasis en temas como la odontología con sedación, las restauraciones sin metal, la ortodoncia con aparatos transparentes y más.
Fuera del consultorio dental, ¿qué le gusta hacer?
El Dr. Baker es el orgulloso padre de cinco hijas que hoy tienen entre treinta y cuarenta y tantos años. ¡También tiene catorce nietos! Fuera de la odontología, viajar es una de sus mayores pasiones. Cuando sus hijas aún eran pequeñas, las llevó durante un mes a Alemania, Australia, Italia y Eslovenia en una camioneta alquilada. También ha hecho caminatas varias veces hasta las cataratas Havasu en el Gran Cañón, ha descendido dos veces en balsa por el río Colorado y ha disfrutado tanto de un crucero por el Báltico como de un crucero a través del Canal de Panamá. Entre sus otros pasatiempos están esquiar y andar en motocicleta.
